Tesla Model X: una sensación difícil de igualar

Probamos el Tesla Model X, el producto más grande de su catálogo, y con sistemas como el "Auto Pilot" o una tableta en la consola central podemos asegurar que jamás habíamos manejado nada igual a este auto


23/07/2018 16:08

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Diego Guilbert




La increíble oportunidad que un trabajo como el que desempeñamos quienes escribimos en estas páginas es única. Manejar y comparar una innumerable cantidad de autos de manera semanal, nos permite distinguir las cualidades, virtudes y también defectos de modelos que, seguramente, jamás compraremos por su elevado precio. 

Algunos de ellos han despertado en mí la seguridad de recorrer carreteras a altísimas velocidades sin sentir que pongo mi vida en peligro o algunos me han hecho pensar en cómo es posible que vehículos tan malos se ofrezcan en el mercado de la actualidad. 

Sin embargo, a pesar de estas experiencias, puedo asegurar que jamás había conducido algo que se asemeje a la sensación de manejo que tuve con el Model X P100D que Tesla ofrece como su vehículo más avanzado (y costoso) a nivel global. 

Es imposible no llamar la atención con esta SUV que, como muestra más dramática de su tecnología, extiende las puertas de los pasajeros como las alas de un halcón. Esto, además de ser vistoso, es práctico pues facilita el acceso de aquellos que deseen ocupar la tercera fila de asientos sin la necesidad de encorvarse de manera incómoda como en cualquier otro auto con esta configuración. 


El habitáculo de manejo parece más una cabina de vuelo que roba la atención por la colocación de una enorme pantalla (o tableta) de comandos de 17 pulgadas que opera una gran cantidad de elementos como la apertura de las puertas, el monitoreo de consumo de energía, la conectividad multimedia y hasta la navegación en internet, gracias a la presencia de una red LTE que beneficia muchísimo el comportamiento del vehículo. 

Si bien esta característica no es exclusiva de los modelos Tesla, la compañía de California lo emplea de una manera excepcional al aprovechar esta plataforma para su uso práctico y lúdico. 

La primera de ellas es que en el sistema de navegación podamos disponer de la ubicación de las estaciones de carga más cercanas, trazar rutas que nos dirigen a ellas y además, señalar con qué porcentaje de batería llegaremos a ese punto. 


Aunque suena simple, esta asistencia permite disminuir de manera considerable el principal problema de los vehículos eléctricos: la sensación de insuficiencia en la energía disponible para llegar a cierto punto, también conocido como el “range anxiety” que nos hace pensar y sufrir por la idea de que el tema de los eléctricos “aún está muy verde”. 

La otra característica de este corte no es nada sencilla y definitivamente, es única en los modelos que Tesla ha fabricado. Se trata de la conjunción entre la navegación, la enorme cantidad de sensores y la avanzada tecnología en seguridad para proveer la mayor capacidad de manejo autónomo disponible en la industria automotriz. 

Basta tirar dos veces de una palanca ubicada por debajo de las direccionales para que esta SUV interprete el camino, su trazado y la velocidad permitida para tomar el control casi absoluto de lo que sucede con la operación del auto. El volante y los pedales de freno son operados completamente por el software de la camioneta. 


La extrañeza y miedo son naturales en las primeras veces que se acciona esta asistencia denominada “Autopilot”, ya que es verdaderamente sorprendente lo bien que se desenvuelve en carreteras como la México - Cuernavaca o en entornos como el congestionado tránsito de Periférico. 

El desempeño de la Model X es ridículo (literalmente), pues puede ser configurado en tres modos de manejo: Chill, que extiende a la mayor medida posible el rango de autonomía; Sport, que genera más potencia a costa de la duración de la batería y Ludicrous (ridículo en inglés) que, una vez que es activado. 

Cuando se elige este modo de manejo, la pantalla emite una advertencia irreverente al conductor que le hace confirmar. En caso de arrepentirse, la opción para cancelar señala literalmente “no, quiero a mi mami”. 


Aunque es burlona la pregunta para accionar el mayor desempeño de la Model X, este no debe de tomarse a la ligera, pues esta “SUV familiar” es capaz de alcanzar una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en exactamente 3.1 segundos. Como referencia, el más reciente Ferrari California T logra esta cifra en 3.3 segundos. 

Definitivamente, la Tesla Model X no es un producto perfecto, pues a pesar del gran esfuerzo de colocación de estaciones de carga por parte de la compañía que la produce, el contemplar una salida con ella a cualquier punto, nos hace pensar inmediatamente, ¿qué tanta pila le queda?, ¿hay una dónde cargarlo en el rumbo que me dirijo? 

De acuerdo a la estrategia de crecimiento de la red de Tesla y el resto de marcas que ofrecen autos eléctricos en México, cada vez habrá más soluciones en este sentido. Sin embargo, desembolsar casi tres millones de pesos para este vehículo, reduce a un ínfimo grupo de clientes en nuestro país. 


No obstante, si jugamos a una fantasía mental y tuviera a mi disposición tres millones de pesos de sobra en mi cuenta bancaria, definitivamente los emplearía en la compra de una Tesla Model X.  

Artículo
El efecto de Tesla en el mercado mexicano
Tesla llegó a nuestro país en 2015 y ellos instalaron más del 90% de la red de carga pública que existe a la fecha. Sin embargo, su visión para el mercado mexicano va más allá de "vender autos eléctricos"



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