La caricatura periodística, entre el periodismo y el arte

Coinciden moneros en que la caricatura es la memoria de un país y los caricaturistas deben trabajar bajo los mismos riesgos que implica el periodismo

Rayma Suprani, Bonil, PxMolina y Nadia Khiari. Foto: Twitter cartónclub

08/09/2018 07:31

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Alida Piñón




La caricatura periodística es como un potro salvaje, como un potro travieso que trota y juega entre dos linderos: el del periodismo, con sus exigencias y recursos, y el del arte, que puede ser tan ficcional. Además, la caricatura es la memoria de un país y los caricaturistas deben trabajar bajo los mismos riesgos que implica el periodismo, coincidieron los moneros Rayma Suprani (Venezuela), Bonil (Ecuador), PxMolina (Nicaragua) y Nadia Khiari (Túnez). 

Los moneros participaron en la cuarta y penúltima mesa de diálogo y reflexión en torno al quehacer de los caricaturistas, titulada "La lucha por la libertad de expresión", que se llevó a cabo en el marco del Primer Encuentro Internacional Cartónclub “La línea de fuego”, que convoca a caricaturistas de 14 países de América, Europa y África para reflexionar sobre los desafíos de la caricatura en el mundo actual como la inseguridad, censura, violencia, asesinatos, miedo, represión y desplazamientos. 

Los caricaturistas, dijo la monera venezolaNa Rayma Suprani, son personajes muy extraños, siempre están en solitario haciendo un trabajo de reflexión, son una rareza que quiere entender el mundo, sus trampas, y quieren dibujarlo para develarlo, para comprenderlo; su compromiso es con la libertad. 

El humorista, dice también el caricaturista Xavier Bonilla 'Bonil', es por definición un escéptico, un descreído, un crítico del mundo que le rodea. La crítica, también tiene un precio. El ex presidente de su país, el ecuatoriano Rafael Correa lo amenazó en cadena nacional y le aseguró que lucharía "con toda la fuerza" en contra "los sicarios de tinta". 

Sin embargo, pese a que la certeza de que las cosas siempre podrían estar peor, los moneros siempre están a la espera de un cambio. "A mí me tocó dibujar la destrucción de mi país y espero que las nuevas generaciones puedan dibujar la reconstrucción. Creo en el dibujo, en la creatividad, en el trazo; creo que la resistencia está en cuestionarlo todo, en saber ubicar los intereses de todo el entorno porque a veces lo que vemos no es lo real, y la caricatura existe para desenmascarar este tipo de cosas", indicó Rayma.

En Venezuela, agrega Rayma, han tenido 28  mil asesinatos anuales, y la realidad es muy dura. "Hacer humor esto es una tarea titánica porque tenemos que preguntarnos qué es lo que queremos transmitir y qué es lo que queremos denunciar. Trabajar con la opinión en los países totalitarios tiene un riesgo muy grande, pero se tiene que asumir", dijo.


Agregó que en Venezuela hay un éxodo porque no hay comida, no hay medicina, porque la gente se está muriendo de hambre. "¿Y qué dice el gobierno? Que los venezolanos se van de compras a Colombia. ¿Cómo puede uno superar lo que ya es una caricatura?, ¿cómo se supera una idiotez así, una responsabilidad así? Vivimos en una especie irrealidad", lamentó Rayma. 

El caricaturista nicaragüense PxMolina, sostuvo que los espacios en los que ha publicado los ha conquistado gracias a la batalla que ha emprendido contra quienes han buscado acallarlo. "A mí me preguntan cómo es posible que mis caricaturas sean tan directas si vivimos en una dictadura, y respondo que nadie me ha regalado nada, he tenido que lidiar con quienes no querían que yo expresara lo que quería; he tenido que renunciar, he tenido que golpear la mesa y he tenido que aclarar que no soy un ilustrador, que tengo una opinión. La censura directa y las amenazaz no son los únicos peligros para un caricaturista, lo son también los halagos", indicó.

Este sábado 8 de septiembre se llevara a cabo la última mesa de reflexión titulada "Periodistas desplazados", a las 11 de la mañana, en el Auditorio del Instituto Goethe ubicado en la colonia Roma de la Ciudad de México, en la que participarán periodistas y caricaturistas que han sufrido alguna represión o desplazamiento forzoso. 

Además, como parte del Encuentro, continúa en exhibición la muestra "El camino de la bala", conformada por 36 caricaturas de moneros de 12 países, que tienen en común una línea y que se presenta en el lobby del periódico EL UNIVERSAL. 


Y en el Museo Memoria y Tolerancia se presentará el taller "Líneas convergentes" con la participación de Ángel Boligán, Daryl Cagle, Esteban Román, Damien González y Emad Hajjaj, a las 16 horas. 

maf




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