Subastas de 2017 arrancan con tesoro de Patek Philippe

El primer Calibre 89 de la famosa casa ginebrina tiene un precio de salida de entre 6.4 y 9.9 millones de dólares. Sotheby’s lo subastará en mayo

El Calibre 89 original fue lanzado para conmemorar el 150 aniversario de Patek Philippe. Su caja está hecha de oro amarillo y tiene 33 complicaciones

13/03/2017 14:54

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Yolanda Ruiz




La temporada de subastas relojeras comienza con paso prometedor gracias a Sotheby’s. Esta casa acaba de dar a conocer la pieza estrella de su sesión “Important Watches”, que se realizará en Ginebra, Suiza, el próximo 14 de mayo.

El Calibre 89 de Patek Philippe saldrá al piso de remates con un precio estimado entre 6.4 y 9.9 millones de dólares. Es el reloj más complicado en la historia de la firma y se produjo para conmemorar su 150 aniversario en 1989.

Durante 26 años ostentó el título del reloj de bolsillo más complicado, hasta que en 2015 llegó Vacheron Constantin con su referencia 57260 con 57 complicaciones y le arrebató el récord.

Solo existen cuatro ejemplares. El original fue lanzado en 1989. Los otros tres tardaron nueve años más en concluirse y fueron piezas de oro rosa, oro blanco y platino. Hay un prototipo que se exhibe en el Museo Patek Philippe. El reloj que se pondrá a la venta en Sotheby’s es el primero y está hecho de oro amarillo.

Si se compara con la Henry Graves Supercomplication, que el banquero Henry Graves encargó a Patek Philippe y se terminó en 1933, el Calibre 89 excede la complejidad de aquel guardatiempo, que en 2014 y bajo el martillo de Sotheby’s alcanzó 24 millones de dólares, un récord para cualquier reloj en subasta en el mundo.

El reloj de Graves incluye 24 funciones y el Calibre 89 tiene 33, entre ellas calendario perpetuo, cronógrafo rattrapante y otras indicaciones astronómicas como ocaso y amanecer, Ecuación del Tiempo, fases lunares, fecha de Pascua de cada año y manecilla solar astronómica.


Tiene 24 manecillas, dos carátulas, ocho discos, 61 puentes, 129 rubíes, 184 ruedas, 332 tornillos, 415 pins y 429 componentes mecánicos. En total suma mil 728 partes.

La caja de este modelo mide 88.2 milímetros de ancho y 41.07 milímetros de grosor, y pesa 1.1 kilogramos. Según el blog Hodinkee, el año pasado Christie’s la ofreció a un cliente privado que no logró alcanzar el precio de 11 millones de dólares que la casa de remates pidió.


Antes, en 2009, Antiquorum subastó una de las otras tres piezas de la colección por 5 millones 42 mil dólares.

SUBASTA CON CAUSA

Otra de las noticias destacadas en el mercado de subastas la ha dado H. Moser & Cie, que tiene una cruzada particular: la defensa del Swiss Made más riguroso. La marca presume que 90% de los componentes de sus relojes son suizos, mientras que la ley obliga solo al 60% para otorgar el prestigioso sello.

Por eso, la firma independiente ha anunciado una alianza con Christie’s para subastar cada año uno de sus relojes. El dinero recaudado será destinado a la Fondation pour la Culture Horlogère Suisse, que busca preservar el legado y la tradición relojera centenaria.


El primer reloj se rematará en mayo y será el Swiss Mad, lanzado recientemente y 100% suizo, con la caja hecha de queso combinado con una resina para preservarlo y la correa de piel de bovino de ese país. Aunque está tasado en 1,081,291 francos suizos, en honor al año que se fundó Suiza (1291), el precio de salida será menor. “Make Swiss Made Great Again”, entonan desde la firma.




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