Imparten taller para búsqueda de restos humanos

La capacitación les permitirá que las autoridades y familias de personas desaparecidas trabajen en conjunto

(ARCHIVO. EL UNIVERSAL)

26/03/2017 03:16

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David Carrizales / Corresponsal




Ante la falta de personal especializado y de equipo tecnológico, pero también por la falta de voluntad de las autoridades, para la búsqueda y localización de restos humanos de personas desaparecidas, el Grupo de Investigación en Antropología Social y Forense  (GIASF), coordinado por la doctora, doctora en Ciencias Sociales,  Carolina Robledo Silvestre, impartirá durante dos días un taller a familiares de desaparecidos.

Explicó la investigadora que la capacitación, no para que los familiares de víctimas de desaparición, realicen la búsqueda en campo o fosas clandestinas, sino para que sepan cómo debe desarrollarse una búsqueda, con el registro de los restos de manera precisa en el ámbito legal, y que sepan exigir a las autoridades.

Reconoció que a nivel federal se han hecho esfuerzos, para generar nuevos equipos de búsqueda, desarrollar laboratorios genéticos, pero no es homogéneo, pues hay estados como Chihuahua o Coahuila donde se ha avanzado más, pero en casi todos los demás, unas 25 entidades, están en condiciones muy precarias.

“A nivel federal la Procuraduría General de la República (PGR) sólo tiene seis antropólogos, y solamente las fiscalías que cuentan con antropólogos son las de Chihuahua y Coahuila;  los antropólogos forenses en este país son muy escasos, hay grandes escuelas de Arqueología, pero pocos arqueólogos interesados en hallazgos contemporáneos, la mayoría de ellos laboran en hallazgos clásicos”, dijo Robledo.

Asentó que hay en casi todo el país, por una parte una gran carencia de recursos humanos, pero también de voluntad política, porque se podría hacer mucho con los recursos que se cuenta.

En ese sentido expuso que las universidades tienen laboratorios, y tienen  profesionales investigadores en este campo, pero no son llamados a una política de desarrollo de laboratorios y de ciencia para estos temas de la búsqueda de personas.


 “Las universidades podrían sumarse también, aunque tienen menos recursos y cada vez se recortan más”, de ahí que “es todo un panorama negativo y nefasto para la ciencia en términos de lo que podemos aportar a los familiares” de víctimas de desaparición.

Además, comentó, la  mayoría de las fiscalías no tienen protocolos, y  los que existen no son respetados, porque no se trata de seguir protocolos solamente, sino de fincar responsabilidades, de hacer análisis de calidad de todo el procedimiento, porque uno puede llevar un protocolo y estar haciendo todo mal; tiene que haber un control de calidad sobre cada uno de los pasos que desarrollan los funcionarios públicos, porque no sólo es recoger la evidencia, sino que se castigue a los responsables.

Destacó que el reto es enorme porque en el país hay muchos cementerios con restos humanos sin identificar, “pero  no sólo estamos hablando de las fosas clandestinas, pues las fosas comunes, que son los panteones oficiales que en la mayoría de los casos están bajo el régimen del os municipios o de las comunidades en el caso de los ejidos que son comunidades indígenas con sus propios panteones, sabemos que hay inhumaciones irregulares, cuerpos enterrados sin necropsia, sin una carpeta de averiguación, incluso sin los materiales suficientes para que se conserven en condiciones que puedan permitir una futura identificación”.

Comentó que la antropología forense en muchos países ha liderado la búsqueda de justicia y verdad en países como Argentina, Colombia y Guatemala, y a los antropólogos se han sumado profesionales de la criminología, balística, biología y hasta la ingeniería civil, entre otras disciplinas que pueden actuar en el ámbito forense.


Con este taller, dijo Robledo Silvestre, los familiares de desaparecidos comprenderán como se desarrolla una ruta de búsqueda, donde la exhumación es una partecita de este proceso, pues además debe haber análisis de contexto, de  campo, entrevistas, la exhumación, y el proceso de análisis posterior a los hallazgos.

Hay una crisis muy profunda en México con las desapariciones, y hay pocos recursos humanos, pero ustedes con voluntarios, pueden hacer ese trabajo que hace tanta falta;  es muy importante no sólo dar información a los familiares, sino también a sus acompañantes que pueden ser biólogos, antropólogos, arqueólogos, psicólogos, y profesionales de muchas disciplinas, que pueden realizar labores periciales especificas.

Por ello, hizo un llamado a los estudiantes para que se acerquen a las organizaciones,  las arropen y no las dejen solas en estas búsquedas.

A veces pensamos la violencia como un acontecimiento critico que hace daño,  pero no vemos la cadena de violencias que hay dentro de la burocracia, como cuando desaparece a un desparecido porque no se hizo bien una necropsia,  porque no se pasó un oficio a tiempo.


Por tanto, con la participación de profesionales de la antropología, se pueden identificar restos y permitir que los casos sean judicializados al contar con el análisis y registro de las evidencias, con la precisión que exige el nuevo sistema de justicia penal: que la evidencia sea resguardada y tenga una cadena de custodia

Además, tres impactos permite la antropología:  ayuda a cerrar un ciclo de espera, ese duelo suspendido, restituyendo los restos de las personas queridas;  y puede llevar a los responsables a pagar su delito, si se hace un buen ejercicio arqueológico y antropológico.

Esto, porque los responsables pueden ser identificados a través de patrones de violencia que están en el cuerpo, los restos hablan, los huesos tienen mucha información y nos pueden informar quién pudo haber cometido un crimen y en qué circunstancias.

Y el tercer efecto es que se dará suficiente información para que la sociedad conozca cómo están enterrando los cuerpos, de cómo los están violentando, de si existe o no tortura, y quiénes son las personas desaparecidas.


Irma Leticia Hidalgo, dirigente de la agrupación Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (Fundenl), que participó en la organización conjunta del taller al que asisten 25 personas, destacó que esta capacitación les permitirá trabajar en conjunto las autoridades y las familias de los desaparecidos, para estar presentes y ver que estén haciendo bien su trabajo.




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