Denuncian inacción en tráfico de totoaba

ONG internacional alerta que en México los traficantes asiáticos de esta especie han logrado corromper a autoridades; urge castigo a criminales de alto nivel, señala

El tráfico de totoaba está cada vez más ligado al crimen organizado, por lo que debe considerarse un ilícito grave, junto con el lavado y el narcotráf

22/08/2017 03:20

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Redacción El Universal




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A toda velocidad conducían dos sujetos a través de la carretera estatal número tres de Mexicali, Baja California. Su prisa en medio de una madrugada calurosa, en fin de semana, llamó la atención de los agentes municipales. Les dieron alcance hasta marcar la parada. Los tres oficiales se acercaron a pedir que se identificaran. Ambos delataban sus rasgos orientales. Nada raro en dicha ciudad, en la que existe ese registro migratorio desde principios del siglo pasado.

Cuando comenzó la inspección, los oficiales se percataron de una bolsa en la cual permanecía un producto de “carne seca”. Ahí estaba “la joya”, esa que se ha traficado de manera trasnacional y puede llegar a ser más cara que la cocaína, como documentó EL UNIVERSAL en diciembre de 2016.

Se trataba de tres vejigas natatorias o buches de totoaba, una especie endémica del Alto Golfo de California clasificada en peligro de extinción, de acuerdo con el expediente al que tuvo acceso este diario, y que son traficadas por organizaciones criminales para ser devoradas en platillos excéntricos por las élites asiáticas y mexicanas.

Esa madrugada del 17 de agosto de 2014, Yuan Chao Li y Zhan Yin Zan hablaban un español legible con acento chino e incluso con groserías regionales de Baja California. Ambos fueron esposados y presentados ante las autoridades. Una vez que llegaron ante estas fue como si les hubiera dado amnesia, pues solicitaron un traductor de “chino mandarín no común”, para lo cual tardaron horas en el Ministerio Público. Los agentes no entendían nada. Sólo que hablaban de “un tal patlón”, según fuentes de la PGR, delegación Mexicali.

De acuerdo con la averiguación previa AP/PGR/BC/MXL/0834/2014/M-II, a pesar de que uno de ellos dijo tener ingresos de 5 mil pesos semanales y el otro no tener trabajo, pudieron pagar fianza y fueron liberados. Las detenciones no fueron reportadas a la prensa ni en boletines de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).





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