Cuando la Independencia solo la celebraban los ricos

Porfirio Díaz modernizó el festejo cívico, además de la parada militar, incluyó a más grupos sociales en el desfile. Durante la primera mitad del siglo XX, en los teatros capitalinos se cantaba el Himno Nacional, había verbenas, batallas de flores y confeti.


16/09/2017 00:00

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Mochilazo en el tiempo




Texto: Gamaliel Valderrama

Fotografía actual: Ariel Ojeda

Diseño web: Miguel Ángel Garnica

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Hoy en día conmemoramos la Independencia de México con distintos actos cívicos y populares. El 15 de septiembre observamos el “Grito de Independencia” desde Palacio Nacional, encabezado por el gobernante en turno, para después darle pie a noches mexicanas, donde conviven familiares y amigos. Al día siguiente las fuerzas armadas conducen el desfile militar conmemorativo, donde también participan deportistas, charros, cuerpos de emergencia y rescate. Pero, ¿cómo se han desarrollado estas fiestas nacionales a lo largo del tiempo?

Según la Secretaría de la Defensa Nacional, fue el 16 de septiembre de 1896 que el gobierno del General Porfirio Díaz ordenó una “Parada Militar en la que el Ejército Federal hizo gala de su gallardía y marcialidad, lo que impactó a la población que pidió al año siguiente un evento similar. A partir de entonces el desfile se volvió tradicional”.

Fotografía del desfile del centenario de la Independencia. En la imagen de aprecia un carro alegórico en la inmediaciones del Zócalo capitalino.

Sin embargo, de 1914 a 1916, en plena Revolución Mexicana, se suspendió este acto, “la Parada Militar volvió a la Ciudad de México a partir de 1917. El Desfile Militar de 1930, fue el primero en el que participaron más de 25 mil efectivos y por primera vez se realizó una Parada Aérea”, apunta la Sedena.


En el marco del centenario de la Independencia, el gobierno mexicano extendió invitaciones a varios ejércitos extranjeros para que un destacamento marchara en la “Parada Militar” de 1910.

Hoy en día la Parada Aérea se sigue realizando. En 1995 se dejó de realizar debido a una colisión entre dos aeronaves. En 2007 se reanudó el espectáculo aéreo. 

En los primeros años del siglo XX se dio  un cambio en la forma de celebrar la Independencia. “Del tono elitista y aristocrático típico de los primeros años del porfiriato se transita hacia el discurso basado en lo nacional y lo popular”, explica Gerardo González Reyes, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Escena del desfile histórico en el marco de las celebraciones por el primer centenario de la Independencia. Esta procesión estuvo dividida en tres grandes épocas: Conquista, Dominación española e Independencia.   


En el ámbito popular, uno de los lugares por excelencia para celebrar las fechas patrias eran los teatros. En los años veinte del siglo pasado, las funciones del 15 y 16 de septiembre presentaban propuestas consideradas “mexicanas”, el día de la patria concluía con una batalla de flores entre los asistentes. Los programas de las diferentes  salas  coincidían en la entonación del Himno Nacional en punto de las 11 de la noche.

Programa del Teatro Guerrero en “El Día de la Patria”, anuncio publicado en EL UNIVERSAL en 1927.

Programa del Teatro Hidalgo, anuncio publicado en EL UNIVERSAL en 1927.

A la par de las contiendas floridas, también había de confeti y serpentinas. Dichos “combates” consistían en bombardear al “enemigo” con los elementos provistos en las salas teatrales. En  aquellos años 20, la publicidad impresa en  EL UNIVERSAL ya anunciaba “noches mexicanas”, tanto en  cabarets y restaurantes, donde se ofrecían “antojitos mexicanos”.


Programas de Teatro Ideal y del Regis en el marco de las fiestas patrias, publicado en EL UNIVERSAL en 1927.

Programas del dancing hall “Mata-Hari”, publicado en EL UNIVERSAL en 1927.

La costumbre de cantar el Himno Nacional, quedó instituida en 1854 por el general Antonio López de Santa Anna, según apunta  Gerardo González Reyes, en su artículo Celebrar y festejar, que la nación se va a inventar, en este hecho hay una “innovación en la celebración”, ya que por casi 30 años  el programa del festejo se mantuvo intacto, el cual “consistía en el pronunciamiento de discursos cívicos e instituciones”.

Iluminación de la Catedral metropolitana durante 1910. “El corazón de la ciudad, donde se alza la Catedral, se iluminaba con claridad insuperable, como si los hombres hubieran formado con sus débiles manos un nuevo astro rival al sol”, se cuenta en Crónica Oficial de las Fiestas del Primer Centenario de la Independencia de México. 


Imagen del 206 aniversario de la Independencia. Al fondo luces tricolores iluminan la fachada de la Catedral metropolitana.

En algunas películas del cine nacional, como por ejemplo la cinta Una gallega en México (1949), se retrata una típica “noche mexicana” en una vecindad de la ciudad de México en la década de los años 40, donde los asistentes se dan un respiro para abrazarse unos a otros cuando el reloj marcaba las once de la noche, “como recuerdo de la hora en que fue proclamada la Independencia ”, quizás como recuerdo de las conmemoraciones de 1870, cuando los discursos y poemas se leían a esa hora.

Fachada de la Drogería de la Profesa. Durante la conmemoración de centenario de la Independencia, diversos edificios fueron adornados con luces para seguir con el espectáculo durante la noche.

Fachada del Palacio del Ayuntamiento iluminada con las “luces patrias” en 2017.


Para 1883, Porfirio Díaz incluyó en la celebración a sectores relegados del programa oficial hasta antes de ese año “entre ellos, estudiantes, clubes, el cabildo eclesiástico, obreros, a quienes se les invitó a sumarse en la procesión encabezada por un conjunto de carros alegóricos  que habrían de recorrer las principales calles de la Ciudad de México, pasando por arcos triunfales dispuestos en las principales avenidas”, continúa la explicación de González Reyes.

En el año 1900, el diario El Mundo ilustrado registraba las maniobras militares, en el marco del aniversario de la Independencia, realizadas en el campo de Ansurez, donde “las multitudes convergían, siempre animosas, siempre rebosantes de entusiasmo”.

10 años después, en las fiestas del centenario, todavía seguían realizando actividades militares, en este caso un simulacro de guerra, como se observa en la imagen.

Con el paso de los años, los festejos populares fueron cambiando, ello reflejado en lo publicitado en las páginas de los diarios nacionales. Por ejemplo, en los años 40, los anuncios impresos en EL UNIVERSAL giraban en torno a cenas y bailes. Diversos restaurantes ofrecían sus mejores platillos que iban desde los 4 hasta los 8 pesos por cubierto.


Anuncios de 1940 publicados en EL UNIVERSAL.

Hoy en día, el Zócalo capitalino sigue siendo una opción para celebrar a la patria escuchando  “El Grito” y en la posterior verbena.

En la siguiente década  la programación de la radio  ofrecía  las campanas de la Independencia, que “tocarán para usted en el momento solemne del Grito”. La televisión no se quedó atrás y también comenzó a transmitir las imágenes de la ceremonia de “El Grito a control remoto desde el Zócalo y la Verbena popular” casi al final de los años 50.

Programación del Día de la Patria en la XEX, publicado en EL UNIVERSAL el 15 de septiembre de 1950.


En las fiestas patrias de 1959 los canales 2, 3, 4, 5, 7 y 9 ofrecían las imágenes de El Grito y el desfile militar.

Después del desfile militar, los asistentes aprovechan la ocasión para retratarse con algunos miembros del Ejército mexicano que marcharon.

En los años 70 y 80, la radio y la televisión a color ofrecían programas más producidos. En los 90, anuncios del Departamento del Distrito Federal avisaban de una verbena popular en la Alameda Central amenizada por el mariachi “Los Magueyes”, dichas verbenas fueron alcanzado popularidad en el nuevo milenio. Así, las plazas públicas comenzaron a ser escenarios de grandes presentaciones, en delegaciones y municipios.

Programación del sábado 15 de septiembre de 1990, donde se ofrecía una gran producción de la Noche Mexicana en el canal 11.


Durante el 15 de septiembre, previo al El Grito de la Independencia, en el Zócalo capitalino hay una verbena popular amenizada con bailes y grupos musicales.

Así lució la fachada de la Catedral metropolitana durante las fiestas del bicentenario de la Independencia en 2010.

Fotos antiguas: Archivo Fotográfico EL UNIVERSAL y Colección Villasana-Torres.

Fuentes: Archivo EL UNIVERSAL. Crónica Oficial de las Fiestas del Primer Centenario de la Independencia de México. Página web de la Secretaría de la Defensa Nacional. Artículo: Celebrar y festejar, que la nación se va a inventar, publicación a cargo de Genaro García. El Mundo Ilustrado. ordenjuridico.gob.mx.





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